lunes, abril 23, 2007| Reclamos
La exposición de Rodrigo Cabezas me gustó demasiado, el pasar por todas esas etapas debe ser algo duro, pero se entiende.
"A través de esta propuesta el artista intenta establecer si el arte posee la capacidad de generar una representación capaz de invadir lo real. Para el desarrollo de esta premisa, utiliza mecanismos propios del arte como la representación, suplantación, parodia y falsificación."
Lo que yo escribiría si fuera un psicópata simplemente sería cuentos de terror, historias sádicas en las cuales narro mis intentos suicidas y homicidas, en muchos casos fratricidio y quizás más adelante alguno que otro uxoricidio siguiendo los pasos de Enrique VIII, un gran modelo a seguir. Resumen: Nueva plantilla, nuevos sentimientos, nuevo comienzo. Mi amiga personal Hepatitis me abandona y la verdad es que extrañaré el estar amarillo y tener alguna que otra excusa para no hacer nada. La vida es así, pero me siento bien, mi vida universitaria me es grata, mis compañeros y amigos todos buena onda. Sólo me queda seguir así y disfrutar de este período "SANO", relajarme cuando pueda y dormir harto.
Hoy fuimos a la estación de metro Baquedano con la Pauly y Cristóbal. Es primera vez que recibo de estos libritos de 2x2 (pequeñísimos) "Santiago en 100 palabras", lo encuentro interesante, me gusta eso de describir algo tipo pie forzado, pero lo malo es que por el momento no se me ocurre mucho que escribir, menos sobre stgo. Puede que tenga ideas en cuanto a qué quiero escribir, ideas vagas que deambulan por mi mente creando estragos, ideas que al momento trato de materializar mediante mi" grotesca" caligrafía, como dice mi amigo Edson, o simplemente anotar en algún post-it frases que me atraigan, como esas de Desperates Housewives, sí, esa serie que transmiten por canal sony y que muchos ven pero no se atreven a decirlo.
Let's just live here in the moment
Sharing something real
Let's not spend these hours talking
Just look for something we can feel.
Etiquetas: Escritos, pensamientos y sólo pensamientos
miércoles, enero 31, 2007| Reclamos
Lo primero, estuve enfermo. Las defensas bajas me jugaron una mala pasada, un gran regalo de navidad, en fin, me sirvió para relajarme en el hospital. Me sentía muy a gusto ahí y los auxiliares, paramédicos, doctores, entre otros, fueron demasiado buena onda conmigo y eso obviamente lo tendré en mi memoria por mucho tiempo.
Nunca había estado tanto tiempo en un hospital como residente y uno aprende muchas cosas en este proceso de recuperación, se toma conocimiento sobre las bránulas, muestreos de sangre, punciones lumbares y diversos exámenes.
La vida en el hospital es algo especial, dependiendo de la sala en que te encuentres, existen variados comportamientos y personas que en cierto sentido pueden tratarte muy bien, ignorarte o bien, tratarte como un pedazo de basurita pisada. Me alegra saber que en mi caso los funcionarios me estimaban, o eso creía yo.
Mis amigos y conocidos más cercanos fueron un pilar fundamental en esto que me ocurrió, porque de verdad hay veces en que uno se siente muy solo y eso afecta directamente en el proceso de la recuperación, obviamente mi familia entra en este grupo de personas que me visitaban y apoyaban o que me decían que parecía un indigente con esa barba tan larga que la Pauly quería cortarme y me reí mucho cuando me dió el consejo para cortarme las uñas, puede que sea un poco grotesco o muy antihigiénico pero fue chistoso, ahora ya sé que me si no tengo un corta-uñas a mano y ando con hambre, podré saciar mi apetito y luego dejarlas parejas rasgando alguna ventana, una novedosa idea.
Mi hermano, irónicamente fue un apoyo. En la semana, mientras trabajaba en la universidad, en su hora de colación se daba el trabajao de irme a ver en MI bicicleta y comerse las cosas que tenía en ese oxidado velador al lado de mi cama, además de tomarse el jugo me hacía reír y continuaba con las tonteras de siempre, gracias por eso.
A continuación, haré una lista de algunas cosas básicas que todo el mundo necesita saber sobre estar hospitalizado, por lo menos en el hospital del salvador, sala Israel Bórquez Silva:
- Tener claro cual es tu pato en cuanto te lo entregan, ya que a veces te lo piden para medir tu orina y no siempre podrían entregarte ese, además no los lavan cada vez que lo utilizas, sino que en ciertos horarios "claves".
- En cuanto a los pájaros que entran por la ventana, ufff mucho susto, ya que se estrellan con cualquier cosa y a veces, hasta se revientan como una piñata llena de ketchup... ASCO
- Tratar de tener buenas relaciones con los funcionarios de la sala, es lo mejor para sobrevivir ahí, si no es así puede ser que a veces te amarren u otras cosas raras.
- Sobre la comida no tengo mucho que decir, de verdad me gustó mucho todo lo que hacían las cocineras, eso sí, todos los días durazno de postre... me tenía un poco apestado, al parecer no conocían las jaleas u otras frutas.
La verdad, siempre cuesta retomar ciertas cosas y en mi caso estas "cosas" son muchas por el momento. Sólo me resta descansar e ir asimilando este nuevo yo de a poco. Debo agradecer a las personas que siguen leyendo este blog y espero llegar renovado de mis vacs en el sur, ser de nuevo yo, el ser feliz y paciente, ser Andrés...
thanks to my evil twin i know u r here for me always.
Etiquetas: Escritos
domingo, diciembre 03, 2006| Reclamos
TIEMPOS DIFÍCILES.
Desde hace algún tiempo que me he sentido extraño, la vida pasa lentamente frente a mis resecos ojos que, inmóviles miran por la ventana algunos árboles cercanos, las aves pasar y quizás, si es que tengo suerte, a alguno de mis hijos corretear por el antejardín.
Ciertamente Sofía no tenía la culpa, nunca le haría eso a ella, cargar con algo tan chocante debe ser complicado y aunque me siento rechazado, hoy más que nunca, no soy capaz de demostrar ni siquiera un mísero sentimiento cargado de odio, alguna mala cara o bien gritar con ahínco para que el mundo sepa que me siento como todo un indigente, una bolsa de basura que no puede ser reciclada, como nada…
Esta soledad implícita a la cual me siento sometido sólo existe para mí, veo que todos ríen en mi casa, juegan los niños con Sofía y mis padres nos visitan como siempre todos los sábados, pero ¿qué pasa conmigo?, pregunta que ya he planteado miles de veces, hora tras hora sin recibir respuesta. Finalmente quiero resignarme, tengo cincuenta años y parezco un mueble, todos conversan a mi alrededor, me rozan con sus dedos, a veces recibo elogios y por suerte nunca han posado un vaso o plato sobre mí. Quizás sólo invento cosas, desde que era muy pequeño me trataban de mitómano y mentiroso, mis muy correctos padres decían que no había nada peor que tener un rarito en la familia, yo me sentía cómodo contando historias e inventando cosas que alteraran la psiquis de mis viejos, días aquellos, días felices que necesito y extraño, días que no tengo ahora, ahora que me siento solo viviendo en mi propia casa.
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jueves, agosto 31, 2006| Reclamos
Ya era muy tarde para esperanzarse y creer que mejoraría milagrosamente, la muerte se aferraba a ella como un clavo lo hace a la madera.
En los pocos minutos que le quedaban de estado semi conciente, se dirigió a mi con esa calidez característica de
su persona, era claro que su deseo era descansar y abandonar de una vez por todas la miserable vida que llevaba junto a ese demonio.
Por algunos minutos las lágrimas caían a mi ropa, se deslizaban una tras otra por mis mejillas coloradas, aún no sé si dichas lágrimas eran de felicidad por su descanso o si sólo estaba triste por su inesperada pero anhelada partida…
Los minutos, las horas y los días pasaban, falsas esperanzas surgían de la mente ociosa de los médicos a cargo, sólo uno pudo ser honesto…
Finalmente su partida era inminente y cuando tuve ese presentimiento…ese sentimiento de tristeza en mi cabeza y cuerpo…
Esa mañana ocurrió, ya todo había acabado, por lo menos ese episodio había finalizado…
Su timidez y sumisión arruinaron su existencia y además marcó nuestras vidas…marcó la mía…….
Esto que escribí fue la forma más precisa de liberar todas esas emociones que mantuve reprimidas cuando mi abuela falleció, quizás lo que escribí de mi abuelo pueda parecerles algo cruel, pero para qué tapar el sol con un dedo, las emociones son algo muy valioso en los seres humanos y prefiero ser honesto, en especial con este tema.
Las especulaciones también son válidas en diversos casos, es bueno opinar.
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domingo, agosto 27, 2006| Reclamos
Para comenzar con este nuevo ciclo me gustaría reflexionar sobre lo acontecido en las últimas dos semanas, algo que, sin duda ha marcado mi vida nuevamente y a su vez ha dejado huella en el ya frágil cuerpo de mi padre…
Era algo tan confuso para mí, primero mi abuela, luego su marido, ese caballero tan frío y cegado por el dinero, ese señor que por consanguinidad y ley merecía ser llamado abuelo, el cual ya cumple algo más de un mes de fallecido y ahora… ¿mi papá?
Los casi 5 doctores que lo atendían (entre ellos algunos practicantes y otros ya titulados) en la sala de pacientes agudos, nos miraban con esa típica mirada de no hay nada más que hacer, o cuando la nostalgia me desesperaba y llamaba para saber de él a la sala que irónicamente es llamada “SPA”, las enfermeras me decían que su estado era estable o bien, estable dentro de su gravedad. Sólo eso.
Y para que entiendan cómo somos las personas, cuando se nos entrega una respuesta objetiva ansiamos obtener una subjetiva y esto, se debe a que nuestras emociones se apoderan de nuestro ser y pasamos a seres emocionales… en fin, todos pensaban lo peor. Yo no pude hacerlo, no me cabía en la cabeza que Patricio Hurtado, mi papá, mi viejito no diera más, en sus ojos se reflejaba el dolor que le producía su corazón, pero de igual forma cuando me veía llegar una sonrisa iluminaba su rostro color mate y luego de asearlo se sentía aún más feliz, le hablaba de noticias, de qué pasaba en Chile, cómo se encontraba Fidel Castro, de la Michelle entre muchas otras cosas que le son de interés. Su corazón sigue cansado pero mejorando de a poco, mi tesis es que finalmente saldrá vencedor y esta patología cardiaca no lo dejará postrado, sé que es fuerte, sé que por lo menos estará con nosotros algunos años más y eso me hace apreciar diversas cosas, la vida, su vida, mi familia, el apoyo de mis amigos, de los conocidos, el sufrimiento de otras personas tampoco se puede dejar de lado, debemos ser empáticos con aquellos que han perdido ya que nosotros por el momento hemos ganado…
Pequeñas reflexiones que me hacen ver el mundo de otra forma, quizás de esa forma pseudo existencialista que me encanta.
También prefiero en ciertas ocasiones los finales felices, hay casos y casos,
ejemplos hay muchos así como el arancel diferenciado.
Etiquetas: Escritos
